Cerebro.

todo lo tuyo, bajo llave

Es la primera vez. Crea una contraseña maestra: con ella, y solo con ella, se abre Cerebro.
Si olvidas esta contraseña, nadie podrá abrir Cerebro, ni siquiera quien lo hizo. Anótala en un papel y guárdalo en un lugar seguro.

Elige tu archivo de respaldo (termina en .cerebro) y escribe la contraseña que tenías cuando lo hiciste.

Haciendo memoria…

cerebro